Dorada a la sal

Descubre este plato sencillo y delicioso

Dorada a la sal con aderezo de limón, ajo y perejil

La dorada es un pescado perfecto para acompañarlo de una guarnición o de salsas, pero también podemos acompañarlo de un ligero aderezo cítrico compuesto por perejil, limón y ajo.

Para esta receta he mantenido un clásico, como es la dorada a la sal, y lo he mejorado con 3 ingredientes complementarios. La preparación no puede ser más sencilla, ya que sólo hay que cubrirlas de sal.

Dorada a la sal con aderezo de limón, ajo y perejil

Además, la dorada suele estar normalmente a un precio muy ajustado, y por unos 3€ se puede adquirir una.

  Estos ingredientes son para 2 personas

  • 2 doradas de ración (de unos 400 gr cada una)
  • 2 kilos de sal gorda

Ingredientes para el aderezo:

  • 1 diente de ajo finamente picado
  • ½ taza de zumo de limón y su ralladura finamente picada
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado

¿Cómo preparamos la dorada a la sal con aderezo de limón, ajo y perejil?

En primer lugar, vamos a cocinar la dorada en el horno cubierta de sal.

Para ello, necesitamos 2 doradas enteras. Que la pescadera no nos la limpie, que tan sólo raspe las escamas y corte las aletas.

Después, precalentamos el horno a 200ºC con la función calor arriba y abajo.

Colocamos una lámina de papel vegetal en la bandeja del horno y ponemos las doradas encima. Cubrimos las dos doradas con toda la sal hasta cubrirlas enteras.

Las introducimos en el horno durante 35 minutos aproximadamente. Si están algo más de tiempo no pasa nada porque al estar enteras y cubiertas, no se van a secar y seguirán jugosas por dentro.

Mientras tanto, podemos elaborar el aderezo. Ponemos el ajo, la ralladura de limón y el aceite de oliva virgen en un cazo y lo calentamos a fuego medio.

Cuando esté caliente, lo retiramos del fuego y añadimos el zumo de limón y el perejil fresco picado.

Sacamos las doradas del horno y retiramos toda la sal de encima. Vamos a ver que la piel se retira también muy fácilmente con un tenedor, así que la retiramos junto con la espina y las vísceras. Hay que hacerlo con cuidado porque la carne se rompe con facilidad.

La idea es sacar los filetes limpios, sin apenas espinas. Para servir, coloca los filetes de la dorada en un plato y termina por encima con el aderezo de limón, ajo y perejil caliente.

Disfruta la dorada con una ensalada y patatas fritas, y para beber, lo mejor es un vino blanco seco.

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